A lo largo del tiempo he sido testigo de fenómenos que me hacen pensar si soy yo el que encuentra o las flores me encuentran a mi.
Les cuento que esta flor más pequeña que la yema de un dedo surgió de una búsqueda a ciegas, prácticamente de una flor.. Como el Zahir, buscando el agua, sintiendo los impulsos en su intuición me fui acercando a la costa. Allí, casi sobre la mar, hay un arbusto sin flores(eso creía) como vencido, dando poca fe a mi intuición me desplomé agotado luego de una búsqueda de más de tres horas bajo el sol. Y luego, como para sorprenderme, algo roza mi mano.
Y aquí se los dejo…

La esencia floral de la berenjena fue creada en un momento particular de mi vida, donde todos los jueves asistía a formación en Constelaciones familiares.
De camino a la reunión encontré un almácigo que luego dio flores y frutos. No sabía su nombre y tampoco su utilidad.
Esta es su historia, algo distinta a la versión australiana que recibe el nombre de Wild Potato Bush.
Campo de acción: los sentimientos de desánimo, el agotamiento, la sensación de estar extraviado.
En lo positivo, inspira generosidad, solidaridad y conexión con el prójimo. Construye los recursos internos para ser y estar en unidad.
Esta esencia actúa estimulando el camino a la integración, en las constelaciones familiares y también donde sea necesario comprender una situación desde una mirada integradora de las polaridades.

La esencia floral de Espino amarillo fue confeccionada en un Cesfam donde trabajé con mucho entusiasmo y el compañerismo de todo el equipo de trabajo. Realmente, un grupo humano coherente, cálido y comprometido.
Dando sombra al casino donde nos reuníamos a almorzar, el espino amarillo extendía su ramaje lleno de flores; que luego aprendería, éstas trabajan los elementos más intensos de la solidaridad y la inclusión.
Su campo de acción: sentimientos de rechazo, de discriminación o exclusión. Esta vivencia activa memorias ancestrales referidas a la indignidad de existir, de creer muy profundamente que es merecedor de ese derecho natural. El rechazo es la experiencia de impedirnos acceder a lo que merecemos por el solo hecho de existir.
En lo positivo: La herida del rechazo es especialmente intensa en estos tiempos y la esencia procede integrando las vivencias y desarrollando el amparo, el amor incondicional y el cobijo de nuestro niño interior.
Esta esencia actúa potenciando sentimientos solidarios, inclusivos y abarcativos. Percibir efectivamente la búsqueda de la armonía de la Naturaleza.

La esencia floral de la Ruda, históricamente, en casi todas las civilizaciones, la Ruda está asociada a poderes exorcistas y de protección contra las malas influencias energéticas. Su distribución universal no nos permite definir con claridad su procedencia.
Actúa eficazmente en el temor a los cambios, a las adaptaciones, y facilita la resolución de aquellas transformaciones a las que el sujeto se resiste. Este miedo, a su vez, encubre la dificultad de adaptarse y comprender que a veces estas modificaciones son imprescindibles para alcanzar una expansión de la conciencia amorosa.
Esta esencia actúa potenciando la conciencia de que, en un plano último, todo ocurre para nuestro mayor bien.
Comprendí cómo nos permite liberarnos de estructuras emocionales y mentales que nos aterrorizan y nos impiden soltar amarras y aventurarnos a nuevas dimensiones de nuestro ser.
La esencia floral del Acanto me inspira profundamente. Su perfume, parecido al incienso, evoca senderos espirituales recorridos.
Una sensación de elevación y búsqueda de experiencias sublimes: al elaborarla, ocurrieron sincronías sorprendentes: cuervos sobrevolando una zona, visualizando un cortejo fúnebre. Días después, descubrí que el acanto señalaba la tumba de un Maestro cuya Obra concluyó.
Campo de acción: superar pensamiento individualista, dualista y creencias de separatividad, entregándose al fluir de la vida y manifestando la Belleza Interior.
En lo positivo, rompe rutinas de control y humillación para satisfacer falsas necesidades del ego. Conscientes de nuestra misión de trascendencia, despierta la conciencia de participación en la vida y la entrega.
Potencia y armoniza el deseo de recibir y compartir, elevándonos más allá del ego. Conscientes de nuestra misión en la reparación del caos, estimula el amor generoso, brindado desde la humildad.

Cuando me encontré en Chile con distintas especies de fucsia, desde las más minúsculas a otras de mayor tamaño, con tanta variedad de coloración, no imaginaba que esta flor se asocia a un momento esencial en la evolución espiritual.
Su forma, proporciones y colorido fomentaban mi admiración. Cuánta verdad oculta esta bella flor. Volcada hacia la tierra, con el cuaternario de sus sépalos, el pistilo (el poder) aparentemente vencido, y los colores intensos, fucsia, violeta, blanco… cuanto me evoca pensar en el intenso proceso que alguna vez hemos de atravesar, descubriendo cómo nos hemos fallado a nosotros mismos, o peor, a veces hemos sido victimarios o víctimas de la envidia y la ignorancia de otros.
Campo de Acción: Esta esencia actúa sobre las creencias acerca de la responsabilidad, la culpa y las ideas que se desarrollan al respecto, la pretensión de controlar la experiencia,
posiciona al sujeto en la libertad y el empleo de su energía volitiva para crear una nueva realidad desapegada del dolor acumulado.
En lo positivo, Libera. del control, de la necesidad de encontrar un culpable ya sea para atribuir responsabilidades o para huir de él. Amplía la conciencia para percibir que la ley de causas y efectos reúne a los protagonistas del drama para convertir la ignorancia en Luz.
Campo de acción: centramiento en el aquí y el ahora. Inocencia.
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